A partir de junio y julio de 2026 entran en vigor varios cambios importantes en tus derechos como consumidor. ¿Por qué ha hecho falta una nueva ley para que devolver una compra online sea realmente sencillo? ¿Y por qué la Unión Europea empieza ahora a poner el foco en plataformas de bajo coste como Shein o Temu? Desde ADICAE GALICIA analizamos lo que cambia, lo que sigue igual y lo que todavía falta.
El verano suele ser sinónimo de rebajas y compras impulsivas. Unas zapatillas que no quedan como esperabas, un ventilador que llega roto o un pedido online que termina siendo mucho más caro por gastos inesperados. Son situaciones cotidianas que, a partir de este verano, deberían ser bastante más fáciles de resolver gracias a varias novedades en la normativa europea.
¿Cuáles son esos cambios? El primero afecta a cómo puedes cancelar una compra online. El segundo, a qué puedes exigir cuando un producto se estropea y decides repararlo en lugar de cambiarlo. Y el tercero afecta directamente a las compras en plataformas de importación masiva como Shein o Temu. En el anterior artículo te hablamos del primer cambio (cómo puedes cancelar una compra online) y en este artículo te hablamos del segundo cambio.
Cambio 2: si reparas en lugar de cambiar, tendrás 12 meses más de garantía
Antes del 31 de julio de 2026, España deberá incorporar la nueva Directiva (UE) 2024/1799 sobre el derecho a la reparación, aprobada por el Parlamento Europeo para fomentar la reparación de productos y reducir residuos electrónicos.
La principal novedad es clara: si durante el periodo de garantía legal tu producto tiene un defecto y eliges repararlo en lugar de sustituirlo, la garantía se ampliará automáticamente 12 meses adicionales desde la fecha de entrega del producto reparado.
Que la normativa tenga que “premiar” con meses extra de garantía algo tan elemental como reparar un producto revela hasta qué punto el mercado se ha construido sobre la lógica contraria: usar, tirar y volver a comprar. Un modelo que ha generado toneladas de residuos electrónicos, ha vaciado los bolsillos de las familias y ha beneficiado sistemáticamente a fabricantes y distribuidores a costa del consumidor.
La directiva no corrige ese modelo de raíz, pero sí introduce una herramienta útil para favorecer reparaciones frente a sustituciones constantes.
La segunda novedad es que, una vez finalizado el periodo de garantía legal —recuerda que en España es de tres años para productos nuevos desde 2022 gracias al Real Decreto-ley 7/2021, que incorporó las directivas europeas de compraventa y contenidos digitales—, los fabricantes de determinados productos estarán obligados a ofrecer servicios de reparación.
Aquí también hay letra pequeña: la obligación es ofrecer el servicio, no asumir gratuitamente su coste. Además, la lista de productos afectados es concreta: lavadoras, secadoras, lavavajillas, frigoríficos, pantallas electrónicas como televisores, teléfonos inteligentes, tablets y otros dispositivos electrónicos similares. Los pequeños electrodomésticos —cafeteras, tostadoras o aspiradores de mano— quedan, por ahora, fuera de esta obligación.
¿Por qué estos cambios llegan ahora?
La Unión Europea los presenta como parte de una estrategia de consumo más sostenible y de protección digital. Y en parte lo son. Pero también son una respuesta tardía a problemas que las organizaciones de consumidores llevamos años denunciando con datos y reclamaciones.
La pregunta sigue siendo la misma: ¿quién va a vigilar que las normas se cumplan? Porque una ley sin inspecciones efectivas y sin sanciones reales corre el riesgo de quedarse en una simple declaración de intenciones.
Conocer estos derechos antes de que entren en vigor es la mejor forma de estar preparado para ejercerlos cuando los necesites. Desde ADICAE Galicia te ayudamos a defenderlos.
¿Tienes dudas sobre cómo reclamar la garantía de un producto, cómo ejercer tu derecho de desistimiento o qué hacer ante problemas con plataformas online? Consúltanos sin compromiso.



